Corniza de una pared
El truco está (siempre y cuando se lo quiera saber) en recordar y olvidar. El alternar entre los dos es lo que le da validez al acto en si y nos permite realizarlo. Claro que esto no es moco de pavo, porque si lo fuera, todo este texto carecería de sentido y las oraciones mismas se desmembrarían, carcomidas por lógica hasta que no quede ni la duda de su existencia (¿O será no-existencia?).
Lo primero que hay que hacer es buscar un borde. La tarea no es muy difícil. Se necesita encontrar un punto en el que converjan dos líneas perpendiculares, formando así un ángulo recto que delimite una forma cuadradadezca o puntiaguda. El cordón de la vereda, una cama, una silla, el techo de una casa. La altura del lugar depende enteramente de uno, pero se debe saber que ésta, si bien no afecta el experimento en si, sí tiene un directo impacto en lo que vendrá (o no vendrá) después.
Elegido el lugar y la distancia del suelo, se sube uno al objeto o situación y se pone de espaldas al borde. (Es muy importante hacer esto antes de estar sobre el ángulo recto, o se corre el riesgo de acelerar exponencialmente la situación, con consecuencias desastrosas). Se dan unos pasos hacia atrás hasta que un poco más de la mitad de las zapatillas, zapatos o pies sobresalgan del borde y se encuentren sobre absolutamente nada más denso que el aire. Si la sensación es de alarma, vértigo y/o miedo, no hay que moverse; se ha encontrado la posición adecuada.Sigue la parte complicada que involucra la artimaña líneas arriba mencionada.
Olvide que es humano. Olvide que está vivo y lo que esto conlleva. Desconozca todo lo que quiere y despiste sus irremediables ganas de sobrevivir. Omita su humanidad. Cúbralo todo con una sábana oscura, piérdase en ella y preparase para quitarla. Ignore todo. Si está totalmente seguro de que lo está haciendo bien, no haga nada, porque todo está absolutamente mal. Cuando no sepa nada y todo simplemente no le resulte, de un paso hacia atrás.
Ahora recuerde. Tiene usted un segundo para sentir que está vivo. Luego déjese caer.

